Una mirada que te acerca al mundo de los escritores y artistas de la provincia de Granma, Cuba.
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viernes, 15 de noviembre de 2019

Tiempo de show



“Trabajar fuerte, desde el punto de vista cultural, es mi reto cotidiano y el compromiso ante la sociedad, reflejado mediante las compañías Cabaret Dance Cuba, Arte y moda, y Travesía mágica”, declaró Julio César Chacón González, quien festeja dos lustros de vida artística. 
Empeñado en ofrecer en cada ocasión el mejor espectáculo musical, este generador de las más disímiles formas primorosas, gira sobre la base del rigor profesional, lo atractivo y diferente, dispuesto a incorporar los cambios constantes de los performances escénicos.
Comenta que el espacio reservado por la Egrem, en el Bayam, tiene una repercusión mayúscula, “es nuestra casa, taller, laboratorio…, donde se aprecia una tendencia y concepción actualizada del cabaret junto a un público heterogéneo, conocedor y exigente.
“Arte y moda, por ejemplo, es una propuesta artística, un hecho habitual con público asegurado, que apenas necesita publicidad, este año hicimos una jornada de cuatro días con colecciones diferentes y un espectáculo temático irrepetible en cada encuentro, de manera que es un referente de lujo para el buen vestir, con atractivos y actualizados diseños.
-¿Es una tendencia nacional para cualquier espectáculo?
-En los musicales, sobre todo, estamos obligados a trabajar concepciones diferentes, la disposición clásica de este tipo de espectáculo cuenta en Cuba con escasos exponentes: el Parisién y Tropicana, con sus sedes en La Habana y Santiago de Cuba constituyen fieles reflejos de lo clásico.
-¿Qué lo determina?
-Los altos costos de producción y la cantidad de artistas que se mueven en escena resultan muy costosos, insostenibles y apenas rentables.
-¿Cuál es su concepto?
-La racionalidad al momento de concebir estas atracciones en la provincia de Granma. El cabaret es la institución, el inmueble y lo que artísticamente sucede dentro, constituye el contenido, los espectáculos musicales y de variedades, precepto aclarado hace más de 100 años y que aún muchos lo tergiversan por desconocimiento.
-¿Complacido con sus propuestas?
-Disfruto lo que hago, nos mantenemos con la participación popular deseada, durante la última edición de la Fiesta de la cubanía, la afluencia de público demostró nuevamente el respeto ante el creador,  importante medidor para valorar el goce estético de quienes nos siguen, indicador que marca el  camino para transitar.  
“Satisface también el hecho de que otros especialistas y empresarios valoren de positivo el trabajo, por eso nos enfrascamos en la consolidación del proyecto internacional Retomando el son, una producción musical dedicada a Benny Moré, Celia Cruz y Oscar D´León.
“En este empeño nos acompañará Jimmy, hijo de Oscar D´León, con el respaldo musical de Bororó y su Re Mayor y en un segundo proyecto, contaríamos con el grupo Son de Cuba, en fin, dispuestos a  llevar un producto granmense de alta calidad, a cualquier región del mundo”.
El productor indica el comienzo, se apagan las luces generales e inicia el misterio músico-danzario… la conversación termina, es tiempo de show.


viernes, 18 de octubre de 2019

En Bayamo… Fiesta de la Cubanía



“La imagen de Céspedes, ante las actuales generaciones de cubanos, continúa evocando el mismo respeto y admiración que despertó entre muchos de sus contemporáneos, el alcance de su determinación de  proclamar a su patria libre”.
Así lo precisó el historiador de Bayamo, Ludín Fonseca García, en el acto inaugural de la Fiesta de la cubanía, edición 25, iniciada el jueves con la Ceremonia de las banderas, en la primera Plaza de la Revolución de Cuba, al que asistieron también las máximas autoridades del Partido y del Gobierno en la suroriental provincia de Granma.
Escoltada por estudiantes del preuniversitario José María Izaguirre, llegó hasta la Casa natal de Carlos Manuel de Céspedes, la Fe de bautismo, testigo parroquial de su nacimiento y documento patrocinador de los festejos, que engrosará la nueva exposición museográfica y museológica que allí exhiben.
LA HISTORIA…LOS DETALLES
La Casa de la Nacionalidad Cubana abrió las puertas al Doctor en Ciencias Históricas y el más joven biógrafo de la obra cespediana, Rafael Acosta de Arriba, quien dictó la conferencia inaugural del evento teórico, en su versión 27, titulada Carlos Manuel de Céspedes en su bicentenario.
El destacado intelectual resaltó las difíciles condiciones de vida en que vivió el patricio bayamés durante los últimos meses, desgarrado por los horrores de la guerra y promovió, a la vez, el libro Los silencios quebrados de San Lorenzo, de su autoría, en el que aparecen diversos ensayos relacionados con el Padre de todos los cubanos.
Varias comisiones de trabajo funcionaron en horas de la tarde en el salón de reuniones del hotel Sierra Maestra, la comisión Historia y nación abordó lo relacionado con el proceso de formación nacional, la identidad y otras experiencias en espacios socioculturales.
El proyecto de intervención comunitaria Musas inquietantes, de la investigadora Juventina Soler Palomino, acaparó la atención de los presentes, debido a la proyección e impacto social de las acciones que emprende.
De igual forma tuvo lugar el taller sobre el desarrollo sostenible, mientras otras investigaciones sociales relacionadas con el quehacer histórico-cultural, brillaron también en voz de los invitados al encuentro.
NUEVAS PINCELADAS
La exposición de caricaturas Yo amo a Cuba, del creador Jorge Sánchez Armas, en el Centro de promoción y gestión cultural Ventanas, devino espacio para la reflexión desde el humor, visto por este creador, asiduo colaborador del suplemento humorístico Palante.
“Soy un producto de la nacionalidad cubana -expresó el artista- es un compromiso muy serio, por eso estoy aquí”.
Desde la primera jornada también abrió sus puertas la feria artesanal Bayart, en el Palacio de pioneros Raquel González, auspiciada por la filial granmense del Fondo Cubano de Bienes Culturales, con una variada propuesta de elementos utilitarios y personales.
El encuentro de promotores cinematográficos, la actuación del teatro callejero Andante, El punto cubano y el espacio Detrás de la guitarra en la Ventana de Luz Vázquez, formaron parte de la agenda inicial.
Este último, auspiciado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en Granma, agrupó nuevamente a destacados trovadores, poetas y escritores del territorio, en su tercer año de creado.
Dirigido al rescate trovadoresco en la ciudad, el encuentro liderado por Juan Salvador Guevara, vicepresidente de la Uneac, cuenta en su historial con la asistencia de figuras relevantes del tradicional género cubano, como Marta Campos, Augusto Blanca, Pepe Ordaz y Ormán Cala.
Otro toque distintivo, por su colorido y ejecución danzaria, resultó el pasacalles Fantasía china, inspirada en el bote del dragón, vieja tradición de ese país, de carácter competitivo, cuyas embarcaciones llevan en la proa la cabeza del mítico animal, muy presente en las decoraciones asiáticas.
La representación tuvo lugar en la Plaza del Himno, con el coauspicio de la Casa de la Nacionalidad Cubana y los proyectos Moda urbana y el de realización audiovisual Huellas de Kuan Cun, resultante de la cultura china en la Ciudad Monumento, dirigido por el realizador televisivo Daniel Casanova Sánchez.
Las actividades se extenderán hasta el domingo 20 de octubre, Día de la cultura cubana.








jueves, 17 de octubre de 2019

Para Cuba se hace esta fiesta



Veinticinco años festejando la cultura cubana, es el lema que preside  la Fiesta de la cubanía, que comenzó esta mañana en Bayamo, capital de la suroriental provincia de Granma, con la peculiaridad de insertarse entre los principales eventos nacionales por el 20 de Octubre.
Conferencias y talleres sobre el ideario de Carlos Manuel de Céspedes, debates sobre tradición e identidad, junto al evento teórico Crisol de la nacionalidad cubana acogen a investigadores e intelectuales de Cuba, en un espacio necesario para la reflexión.
El festejo, dedicado al bicentenario del nacimiento del Padre fundador de la nación, incluye entre sus motivaciones los 150 años de la quema de la ciudad, los centenarios del natalicio del sonero mayor Benny Moré y del documentalista Santiago Álvarez, las cuatro décadas de la canción A Bayamo en coche y los 15 años de la Brigada de instructores de arte José Martí.  
Al igual que en ediciones anteriores, tendrán lugar el Encuentro nacional del danzón, la Feria Identidad y Tradiciones, el Guateque del punto cubano y los espacios fijos Cien toneladas de salsa y el Teatrón.
La programación incluye, además, la feria artesanal Bayart, auspiciada por el Fondo Cubano de Bienes Culturales, el recorrido de la Guerrilla de Teatreros por la ruta de Céspedes y la develación de la escultura en cera de Elio Revé, creador del ritmo Changuí.
Indicaron los organizadores que se efectuará también un gran concierto de la Orquesta Sinfónica de Bayamo, bajo la dirección del maestro Frank Fernández, otro toque distintivo de la cita, a la que se espera acudan importantes agrupaciones musicales como  Adalberto Álvarez y la Original de Manzanillo.   
Las actividades concluirán el 20 de octubre con una gala en la Plaza del Himno, rememorando la interpretación, hace 151 años, de La Bayamesa de Perucho Figueredo, devenido Himno Nacional.

viernes, 21 de octubre de 2016

Día de la cultura cubana



En el mismo escenario donde hace 148 años Perucho Figueredo mostró la letra del Himno Nacional, el público bayamés disfrutó, el jueves último, de una hermosa gala, como parte de las celebraciones por el Día de la cultura cubana.  
El espectáculo, dirigido por Fernando Muñoz, resultó  homenaje al autor de la conocida marcha guerrera, a la generación de bayameses que en 1868 inició el proceso independentista nacional y a la continuidad del proceso revolucionario.
La función se distinguió por la acertada elección de poemas de Nicolás Guillén, las propuestas músico-danzarias del Ballet folklórico de Camagüey, las interpretaciones de Yoel Ferrá y Arys Rodríguez, quien emocionó al público con su versión musicalizada del poema Canto a Fidel, de Carilda Oliver Labra.
Los coros Profesional de Bayamo e infantil Ismaelillo, la compañía Habana Compás Dance, junto a actores y actrices locales también sumaron calidad a la propuesta que escenificó importantes momentos históricos, como la creación del primer Comité revolucionario, la toma de Bayamo por los mambises y la interpretación del canto patrio.    
Miguel Barnet Lanza, presidente nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, dijo que el estreno de la letra del Himno de Bayamo no fue una casualidad histórica, sino efecto de la toma de conciencia que los cubanos tenían de ser libres y decidir su destino.
Enfatizó en que esa pieza expresa una noción que nos define y a la cual se refirió el maestro Fernando Ortiz cuando expresó que la cubanidad es principalmente la peculiar calidad de la cultura nacional, la condición del alma, y complejo de sentimientos ideas y actitudes.
En esta oportunidad Abel Prieto Jiménez, ministro de Cultura, elogió el talento reunido en el acto y resaltó la trascendencia que tiene el 20 de Octubre cuando se pretende dañar las bases de la nacionalidad, del patriotismo y  de la memoria.
Además, señaló que los intelectuales, educadores instructores de arte y comunicadores tienen el doble desafío de trabajar frente a las intenciones de dividirnos y a la ofensiva colonizadora global.
A la presentación asistieron las máximas autoridades del Partido y del gobierno en Granma, personalidades e invitados a la XXII Fiesta de la Cubanía. 
Foto Rafael Martínez

jueves, 20 de octubre de 2016

El Himno de Bayamo: Historia viva



Discurso de Miguel Barnet, presidente nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba,  en la XXII edición de la Fiesta de la Cubanía, en Bayamo
Hay ciudades en las que cabe un país. Una de ellas es Bayamo. A más de medio milenio de existencia, sus raíces se afianzan y multiplican. Bayamo es historia viva. Aquí estuvo asentada una de las comunidades más prósperas de los pobladores originarios de la isla. En una comarca cercana, Hatuey, llegado desde tierras vecinas dio un temprano ejemplo de rebeldía contra la colonización española y pagó con su vida, en la hoguera.
Bayamo también se ubica en la geografía fundacional de las letras cubanas, pues desde esta villa en 1604 partieron varios de sus habitantes a combatir al pirata Gilberto Girón, sucesos recogidos en el poema Espejo de Paciencia. "Comenzar una literatura con un título de tan milenario refinamiento como Espejo de Paciencia, nos sobresalta y acampa, nos maravilla y resguarda", dijo Lezama Lima. No deja de ser elocuente la descripción que el autor de la obra, Silvestre de Balboa, hace del héroe del episodio:
Andaba entre los nuestros diligente / Un etíope digno de alabanza, / Llamado Salvador, negro valiente, / De los que tiene Yara en su labranza; / Hijo de Golomón, viejo prudente: / El cual armado de machete y lanza
Cuando vio a Gilberto andar brioso, / Arremete contra él cual león furioso...
¿Acaso no fue aquella una anticipación de la savia épica que nutriría el espíritu de los hijos de esta tierra que protagonizaron las gestas independentistas del siglo XIX?
El 20 de octubre de 1868, jornada en que se cantó por primera vez el Himno de Bayamo, nuestro Himno Nacional, no fue una casualidad histórica, sino consecuencia de la toma de conciencia que los cubanos teníamos de ser libres y decidir nuestro destino.
Diez días antes, en el ingenio Demajagua, Carlos Manuel de Céspedes se había alzado en armas por la independencia de la isla. Al gesto político se sumó otro de profundo significado social: la libertad a los esclavos. Abolición e independencia en un mismo haz, como Io había querido José Antonio Aponte en 1812. Patria y justicia social desde entonces inseparables.
Antiguos esclavos, cimarrones, negros libertos, campesinos, modestos artesanos y colonos agrícolas, maestros, gente sencilla toda junto a un sector del patriciado que renunció a su origen de clase integraron la vanguardia de los combatientes en el impulso inicial de la guerra y, no pocos de ellos, radicalizados, la llevaron hasta los últimos actos, sin dejarse vencer por la capitulación del Pacto del Zanjón. La Protesta de Baraguá, con Maceo, simbolizó la altura patriótica y ética de aquellos hombres.
La abolición definitiva de la esclavitud tuvo que esperar al fin de la guerra. Aunque desde mucho antes los propios esclavos sublevados fraguaron su libertad en los montes. Una estrecha lectura de la economía política explica la obsolescencia del régimen esclavista por ser un obstáculo para el desarrollo de las fuerzas productivas y la modernidad capitalista. Al conmemorar este año el aniversario 130 de la abolición, no debemos olvidar que por más razones tecnocráticas que se puedan esgrimir, el tiro de gracia a la esclavitud fue dado por quienes en el campo de batalla dieron su sangre por la libertad de Cuba. El grito de Independencia o Muerte lanzado en Demajagua implicó desde su propia raíz la decisión de acabar con el infamante sistema.
En el memorable discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro en ocasión de conmemorar los Cien Años de Lucha, calificó “aquella decisión de abolir la esclavitud” como “la medida más radicalmente revolucionaria que se podía tomar en el seno de una sociedad genuinamente esclavista”.
Martí enalteció el gesto cespediano al describir la escena del 10 de octubre con estas palabras: “Tras unos instantes de silencio, en que los héroes bajaron la cabeza para ocultar sus lágrimas solemnes, aquel pleitista, aquel amo de hombres, aquel negociante revoltoso, se levantó como por increíble claridad transfigurado. Y no fue más grande cuando proclamó a su patria libre, sino cuando reunió a sus siervos, y los llamó a sus brazos como hermanos”.
Nunca será suficiente insistir en la deuda contraída con la memoria de Carlos Manuel de Céspedes y su pasión revolucionaria. Hizo caso omiso a quienes postergaban el inicio de las acciones, y se lanzó al combate en el momento justo. No se arredró en la noche triste del 11 de octubre cuando la pretensión de tomar el poblado de Yara se frustró y quedaron dispersas las fuerzas insurrectas. Por el contrario, reagrupó las huestes, concertó nuevas acciones con la colaboración de los más decididos patriotas y pronto, en apenas días, la revolución triunfó en Baire y Jiguaní, Guisa y El Horno, Cauto del Paso y EI Dátil.
Bayamo, su Bayamo, estaba en la mira de la estrategia. EI 18 de octubre comenzó el asedio a las tropas coloniales en la villa. Francisco Vicente Aguilera, que poco antes había dudado acerca de la pertinencia del alzamiento, tuvo la grandeza de aceptar el liderazgo de Céspedes y asumió posiciones en la entrada a la ciudad desde Holguín para impedir el envío de refuerzos a la guarnición española. En menos de 48 horas se liquidó la resistencia. Bayamo era territorio libre.
Al lado de Céspedes se erguía un bayamés a quien celebramos hoy: Perucho Figueredo, el autor del Himno. La historia de este símbolo se remonta a una de las reuniones de iniciación del Comité Revolucionario de Bayamo. La fecha nos estremece: 13 de agosto de 1867. Aguilera fue designado su presidente, asistido por Maceo Osorio y Perucho. Los amigos conspiradores solicitaron a Perucho un himno que, como la Marsellesa, enardeciera los ímpetus combativos. Al amanecer del día siguiente el ilustre bayamés había concluido la melodía y más tarde en la noche, compartió la obra, tocada al piano, con sus cofrades.
“La bayamesa”, título original de la composición, arropada por la orquestación del maestro Manuel Muñoz, tuvo su primera audición pública en la Iglesia Mayor el 11 de junio de 1868, en la festividad del Corpus Christi. El gobernador militar de la plaza se dio cuenta de que la pieza distaba de responder a los códigos de la música sacra y requirió a Muñoz y Perucho. Este respondió con ingenio y cautela:
"Señor Gobernador, no me equivoco al asegurar, como aseguro, que no es usted músico. Por lo tanto, nada Io autoriza a usted para decirme que ese es un canto patriota". El representante de la metrópoli no se dio por vencido y ripostó "Dice usted bien; no soy músico, pero tenga la seguridad de que no me engañó. Puede usted retirarse con esa certidumbre”.
Con Bayamo en manos de los revolucionarios, el 20 de octubre Perucho Figueredo completó su obra al dar a conocer los versos seguramente pensados o escritos antes de que la memoria popular consagrara su imagen de patriota inspirado sobre la cabalgadura mambisa en lo que Martí llamó “la hora más bella y solemne de nuestra patria”.
Con el tiempo, la frase inicial, “Al combate, corred, bayameses”, implicó a todos los cubanos. El Himno de Bayamo lo fue, lo es, de toda Cuba. Es un canto de combate y victoria, de lo que somos y no renunciaremos a ser. Es símbolo de nuestra nación no solo porque ello se establezca en decretos oficiales, sino porque a lo largo de casi siglo y medio ha encarnado en nuestro espíritu, al punto que es ya parte inalienable de nuestra identidad.
El Himno expresa una noción que nos define y a la cual se refirió el maestro de todos los cubanos Fernando Ortiz cuando afirmó: “la cubanidad es principalmente la peculiar calidad de una cultura, la de Cuba. La cubanidad es condición del alma, es  complejo de sentimientos, ideas y actitudes”.
Condición que en estos momentos, quizás como nunca, se nos presenta esencial e insustituible para afirmar nuestra capacidad de resistencia y vocación revolucionaria. Ante los renovados intentos de recolonizarnos y disolvernos, por parte de un adversario que nunca ha dejado de mirar a Cuba como su patio trasero nuestro himno hoy más que nunca es canto de rebeldía.
Permítanme compartir una vivencia. En mis días de juventud, durante la crisis de Octubre, tuve la necesidad de expresar, mi sentido de pertenencia.
Entonces escribí este poema al que titulé “Patria”, con el que termino estas palabras.
PATRIA


No puedo esperar más / digo y vuelvo a repetir ahora / que cada dia que pasa / quiero más este viento debajo delas hojas. / Esta casa que mis ojos han visto diariamente / que yo sabré cuidar / y la sombra del jagüey / y la tierra. / Pero no basta. Ahora van a oírme una voz / templada en el fuego / porque han preguntado por mí. / Y me parece que se trata de un amigo cercano / y mi corazón me entiende / y yo se que a mi lado, en los pueblos, lejos, en el campo / hay una fuerza como el viento / que está dispuesta a defender la vida.